No solo esa sensación de ansiedad marcaba una ruptura con un ideal sino creo que también era una señal…
El hecho concreto es que llegue a tal festejo… el tema que casi como un huracán y su ojo, fui literalmente tragado por el evento.
Lo cierto es que debí comparecer a otras responsabilidades luego de la fiesta, y por el estado en que terminé, no lo hice.
Creo que eso también me marcó. Mas que creerlo, espero que sea así. Una ruptura entre lo ideal y lo real, entre el soñar y el TENER QUE estar despierto, el intentar hacer las cosas bien y el ni siquiera poder..........
En fin, creo que esa noche, o mejor la noche siguiente en la cual pude reaccionar, me sirvieron para marcar el fin de una etapa en mi vida y el comienzo de otra.
A los 32 años espero haber aprendido que no soy mas un “pendejo”.
“A algunos nos cuesta un poco mas!“
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